sábado, 25 de junio de 2011

Condicionamiento o Conciencia

Publicado por Malena el 22 de Junio de 2011

condicionamiento o conciencia
El condicionamiento social, las creencias y la vida automática, hacen perder la libertad, al poner el empeño en cumplir con las expectativas y al identificarse con el rencor, el resentimiento y el odio que sienten los demás; porque las ideas de otros pueden perturbar la vida cuando se las deja penetrar en la conciencia.

Liberarse de los condicionamientos y mantener una convicción firme es la actitud que puede evitar que el pensamiento de los otros afecte la conciencia, produzca bloqueos, amargura, quite la esperanza y el deseo de crecer y de vivir.

Cada uno puede construir su propia realidad que puede ser un paraíso o un infierno; porque algunos parecen poner todo su empeño en crear vidas miserables mientras que otros pueden vivir vidas sublimes, repletas de amor, de relaciones sanas y de buenos pensamientos.

La posibilidad de elegir es de todos y depende de la manera de pensar.

Brian Weiss nos dice que el amor no es algo abstracto sino algo concreto, porque es conciencia creadora. El que ama tiene una vida feliz pero el que tiene resentimiento, odio o se siente culpable no puede ser feliz.

Mi cuerpo sana cuando me río de mis propias limitaciones, de mis miedos, de mis bloqueos.

La inspiración hace que surjan nuevos talentos y permite reconocer que se puede ser la persona soñada.

El hombre ha nacido para ser feliz pero no lo puede creer, porque su conciencia, que es el espíritu encarnado en su cuerpo, ha olvidado y tiene que recuperar la memoria perdida.

Son los pensamientos los que interfieren para hacernos creer que solo somos un cuerpo. La conciencia es el observador y si no pensamos en el sentido de la vida estamos destinados a repetir historias.

La alimentación también influye en nuestra personalidad, en nuestro carácter y en nuestra salud y también todos nuestros sentidos; porque somos lo que comemos, lo que miramos, lo que escuchamos y lo que sentimos.

El ser humano es el vehículo que puede transformar lo malo en bueno, lo sucio en limpio, lo degradante en constructivo cuando se decide a ser el protagonista de su vida. Sus creencias y sus pensamientos se vuelven realidad, pero todo lo malo que proyecta vuelve multiplicado.

Cuando cambia la forma de ver el mundo, el mundo también cambia y la fe es la posesión anticipada de ese milagro.

Atraemos situaciones afines a lo que hemos pensado o vivido y solo si cambiamos de polaridad y tenemos coraje podremos cumplir nuestro destino.

El que desea estar sano tiene que estar dispuesto a evitar todo lo que lo enferma y atreverse a ser él mismo; porque el hombre no tiene límites pero es también el que crea sus límites.

Vivir mejor es siempre seguir adelante sin mirar atrás, conectados con la totalidad y enfocados en el propio desarrollo personal genuino.

No podemos culpar a nadie, somos responsables de nuestra vida y el perdón es lo que nos permite ser protagonistas de la existencia.

El ruido lo provocan las ideas y los pensamientos de los demás mientras el silencio es la oportunidad que tenemos para escucharnos a nosotros mismos.

lunes, 9 de mayo de 2011

Qué es la Conciencia

Publicado por Malena el 9 de Mayo de 2011

qué es la conciencia

La conciencia es la capacidad del espíritu humano de reconocerse a si mismo y de darse cuenta de lo que experimenta.

Es el conocimiento interior exacto y reflexivo de lo que es bueno o malo y tiene un doble significado:
1) la capacidad de reconocer lo existente fuera del yo y los estados del yo.
2) la capacidad de captar los valores éticos (bien y mal) llamada conciencia moral.

El primer significado se puede subdividir en
1) psicológico o sea, el darse cuenta de las modificaciones del yo debido a lo externo a él.
2) epistemológico, en el sentido de que lo primero es el conocimiento de la conciencia
3) metafísico, o sea la realidad anterior a la conciencia psicológica y epistemológica

La interpretación histórica de la conciencia requiere tratar el problema de la intencionalidad.

Existen dos tendencias, los que sostienen el carácter intencional de la conciencia con referencia a un objeto y los que lo rechazan.

La primera es la cosificación de la conciencia, por ejemplo los griegos, la segunda enfatiza su carácter funcional.

Kant distingue entre conciencia empírica y conciencia trascendental, que es la conciencia moral que juzga lo que es ético o no mediante juicios.

Fichte convierte la conciencia trascendental de Kant en conciencia metafísica.

Hegel propone que la conciencia es el primer estadio del Espíritu Absoluto, el segundo estadio es la autoconciencia y el tercero el Espíritu.

Para Brentano la conciencia es intencionalidad, referida a un objeto, mientras que para Husserl, influido por Descartes y por Brentano, considera a la conciencia como un yo puro temporal e histórico.

Sartre por su parte, siguiendo a Husserl, acepta la intencionalidad de la conciencia y señala la diferencia entre la conciencia y las cosas, negando la relación causal entre ellas y afirmando su libertad.

Para Dilthey el Ser de la conciencia es la historicidad y la totalidad.

Bergson opone la materia a la conciencia, admitiendo que tienen el mismo origen, la materia por su carácter de necesidad y la segunda por ser libre, por medio de la memoria y la anticipación.

Para Marx, el factor determinante de la conciencia es la realidad y para Lenin, que sigue su misma línea de pensamiento, la conciencia es el reflejo de la realidad.

Mach no acepta el dualismo conciencia-realidad y considera que ambas son aspectos del mismo Ser.

William James niega la existencia de la conciencia y propone que existe una experiencia pura que tiene dos funciones: una la conciencia y otra las cosas.

Para Sócrates, la conciencia es la voz del demonio familiar que señala cuando hay que abstenerse de actuar.

Los estoicos consideran que la naturaleza es la voz racional de la conciencia y Santo Tomás de Aquino la concibe como el espíritu que establece lo que es justo e injusto.

Para la filosofía oriental, la conciencia es la que decide, cuando hay lucha moral, si hay que obrar o abstenerse. Es la capacidad de reconocer el error o la verdad, la voz que nos advierte, nos previene y nos impulsa a hacer lo correcto.

El resultado del error es el malestar y la acción correcta y el comportamiento virtuoso proporcionan alegría y equilibrio. El egoísmo y la debilidad son los enemigos que sofocan la conciencia.

La adherencia a la verdad y el deber equivale a una conciencia tranquila, se puede dormir bien, se vive mejor, proporciona serenidad y felicidad y aleja la preocupación y los conflictos.

La conciencia es la voz de la sabiduría.

jueves, 17 de marzo de 2011

CAMARAS DE VERANO


Con gran fervor y entusiasmo, se dieron comienzo a las cámaras de verano de la jurisdicción Concepción, el martes 1 de marzo, donde en forma ejemplar, se dieron cita en el templo reparado, una gran cantidad de asistentes, que colmaron las columnas, con un muy buen trabajo, decorado con múltiples comentarios de los asistentes. Dirigió Fraternidad N° 2, que cumplió a cabalidad su objetivo. un buen comienzo, para un año de recuperación, sanación; para avisorar el futuro, con un trabajo incesante en el presente. Salud-fuerza-unión.

martes, 22 de febrero de 2011

El Libre albedrío – Arthur Shopenhauer Publicado por Malena el 21 de Febrero de 2011


La doctrina del libre albedrío es el punto de partida del análisis de la libertad del hombre que hace Shopenhauer.

El hombre es un ser libre, es decir que puede optar por ser virtuoso o no.

Shopenhauer distingue tres aspectos diferentes de la libertad, la libertad física, la libertad intelectual y la libertad moral.

La libertad física es la ausencia de impedimento material para realizar un acto de la voluntad, que puede proponer solamente la ingenuidad del sentido común.

La libertad intelectual es la mediadora entre la voluntad y los motivos; y la libertad moral es el libre albedrío sin ninguna fuerza condicionante.

El objeto de la conciencia es la voluntad y una voluntad libre es la que no se encuentra determinada por razón alguna.

Todo lo que se desea tiene un objeto o motivo. La conciencia es como un puente entre el mundo interno y el externo.

El “puedo hacer lo que quiero” se convierte en “puedo hacer lo que debo”, ya que el grado de libertad humana se ve restringido por determinismos estructurales que son insuperables por los actos de la voluntad; como la ley de causalidad, el carácter, la condición humana y los motivos que condicionan y que se imponen a la voluntad orientándola hacia una dirección precisa.

Por eso, el grado de libertad queda limitada a la necesidad, o sea que las acciones ya no serán voluntarias sino necesarias y se producirán mediante una lógica.

No se puede desear más que una sola cosa, y lo que elige la voluntad luego es informado a la conciencia, cuando se produce el acto.

Es el hombre el único enteramente responsable de sus actos y debe confrontar su decisión y asumirla.

El libre albedrío propone el más alto grado de libertad.

Si una mala acción proviene de la naturaleza del hombre creada por Dios, la culpa no es del hombre sino del autor de la naturaleza.

Si las acciones humanas no se producen por azar, ni por los objetos externos, ni son producto de la providencia; entonces el hombre es el único responsable de sus actos y no podrá imputarle su falta a otro agente externo a él, ya que tiene el poder de evitarlo.

La hipótesis del libre albedrío debe pues descartarse, porque no es posible, ya que todas las acciones de los hombres se encuentran determinadas por la necesidad, que se puede concebir como la necesidad de una libertad moral.

Sólo nosotros somos autores de nuestros actos y nadie puede excusarse en los motivos.

Tal necesidad está determinada por una condición subjetiva que puede admitir una acción diferente.

Pero dado el modo de ser de esa persona, su carácter y su disposición individual una acción diferente no hubiera sido posible, aunque objetivamente sí podría haber actuado distinto.

El carácter es el verdadero responsable de la acción, y es claro indicio de la moral.

Las acciones de odio o desprecio son cualidades permanentes de quien las realiza. Esas acciones son las que muestran la naturaleza particular y el carácter es el que tiene la culpa y la responsabilidad.

La responsabilidad es la que nos permite inferir si hay libertad moral, porque la libertad reside en la responsabilidad y el carácter del hombre que es fijo e inamovible.

Toda acción humana por lo tanto, es el resultado del carácter individual y del motivo y la libertad no es un hecho de la conciencia.

La voluntad es libre solamente fuera del mundo de los fenómenos.

Fuente: “Ensayo sobre el libre albedrío”, Arthur Schopenhauer, Ed. Gradifco, Buenos Aires, 2005

martes, 28 de diciembre de 2010

REFLEXIONES SOBRE LA CARIDAD


LA CARIDAD

Cuando de caridad se trata tenemos grandes íconos nacionales, la Teletón, las cruzadas “Chile ayuda a Chile” y “Chile solidario”, junto a las campañas de ayuda promovidas por los matinales de televisión representan la caridad y la solidaridad como un solo valor que se fusiona en medio del desordenado y agresivo oleaje de la televisión; es la caridad eventual.

Formando una estructura de caridad constante y organizada está el Hogar de Cristo y Fundación Las Rosas, citados en estas líneas, tan sólo a manera de ejemplo.

Son los actos de caridad eventual los que sufren la mayor critica destructiva por tratarse de medios de comunicación con fines de lucro que utilizan la necesidad humana, su desgracia, la mezquindad de algunos, las conductas irresponsables de unos pocos, o por que no decirlo, la consecuencia de un sistema económico globalizado adaptado para el más capaz y no para el inhábil; todo esto para conseguir algo más de audiencia, “mercaderes del templo”, dijo un destacado columnista de El Mercurio, “payasos Jugando a ser generosos” o “seres oportunistas” han sido también algunos de los Apelativos entregados, quizás a modo gratuito a los pobres organizadores de campañas

por sus mismos “compañeros de medio”. En todo caso haciendo un examen ulterior, he descubierto que dichas críticas son emanadas siempre por líderes de opinión de menor capacidad de convocatoria o por congresistas que viven del populismo y la opinión ligera.

No es mi ánimo convertir estas líneas en la iteración de un tema ampliamente tratado en foros de discusión universitaria y de instituciones que se disputan el mundo de los chicos buenos; por lo tanto, mi primer aporte consiste en extender la crítica a las instituciones de caridad constante, por estar incurriendo en conductas casi maquiavélicas.

“¿Desea donar parte de su vuelto a la fundación las rosas ?”, ¿desea donar parte de su vuelto al hogar de cristo ?”….sí, exclamamos sin siquiera efectuar el más mínimo análisis del porque lo hacemos o si lo sentimos, si es correcto o no.

Cansado de esta rutina, un buen día un muy buen amigo mío, recibió esta ya clásica consulta en un megamercado, y respondió NO. La cajera borró rápidamente la sonrisa que había esbozado al comienzo de su atención, entregándole además el vuelto con ocho pesos menos diciendo con voz grave “muchas gracias señor ¡”. Acto seguido este amigo tuvo la pésima idea de hacer ver a la cajera lo incompleto de su vuelto. “Señor, no tengo los ochos pesos así es que se los debo, eso porque Usted no los donó”, ya señorita y

disculpe exclamó el a esas alturas sonrojado cliente, que cargó desde ese momento un sentimiento de culpa que lo acompañó hasta el estacionamiento, lugar donde alivió su pesar dando una generosa propina al púber empaquetador que lo ayudó a cargar bultos.

Pero basta de anécdotas e ironías y entremos en materia para lo cual os pido pesar los conceptos y opiniones que vierto no de modo cuantitativo sino más bien cualitativa y moralmente.

¿ Es realmente caridad lo que hacemos frente a las cajas recaudadoras de una

multitienda o megamercado ?, obviamente no, ¿ son medios de caridad las multitiendas y megamercados por lo que hacen con nuestro vuelto o es acaso un acto de mera forma destinado a evitar las pequeñas monedas?, evidentemente se trata de la solución a un problema, ¿ es permitido a una empresa guardar para si el vuelto sin que medie una consulta, sólo porque nos negamos a ayudar a una fundación x ?, no lo es, ¿ es permitido a una institución de caridad conseguir financiamiento para sus obras de la manera que sea, efectuado alianzas con dios y con el diablo?, no lo sé.

La conclusión final, para esta crítica es que se trata de un negocio: “tú necesitas dinero, yo necesito obviar las pequeñas monedas; entonces hagamos negocio”, pero hagámoslo con el dinero de terceros. Al escarbar en lo profundo del espíritu me suena a todas luces como a la celebre frase: “el fin justifica los medios”.

Estimado lector, si a estas alturas mis líneas te han agraviado entonces te sugiero no seguir leyendo y a cambio ir al megamercado más cercano y abastecerte de algunos manjares. Pero no olvides llevar sencillo.

Por lo ácido de mis alcances me siento en la obligación de entregar una particular definición sobre la caridad, con ningún otro ánimo que abrir vuestra mente hacia un punto de vista filosófico, más profundo y más responsable.

La caridad no es otra cosa que todo acto destinado a suplir una carencia que aflige a nuestro prójimo. Una palabra de aliento, una merienda, un abrazo, un aporte en dinero, un acto de defensa, apoyo en la adversidad, la entrega de conocimiento, la entrega de valores intangibles, son sólo algunos ejemplos de verdadera caridad; entonces la caridad no es esa limosna vergonzosa que entregamos en la esquina frente a un semáforo, la caridad no es la escoria de tu dinero, la caridad no es servir café en la navidad a los pobres, la caridad no es ser socio de una fundación, tampoco la caridad es un acto de ostentación pública de nuestro poderío financiero o de nuestro poder político, eso no es caridad.

La caridad es el acto sentido y responsable de dar, mirando a quien, así es, porque la caridad no puede ser un mero acto de sensiblería, ¿ o es acaso correcto entregar a un niño de la calle dinero sin saber su destino ?, ¿ es correcto seguir arruinando el hígado de un alcohólico amparados en nuestro pseudo-amplio criterio?

En los globalizados tiempos que vive nuestro Chile es casi imposible ser bueno y responsable, muchas veces nuestro apuro nos obliga a efectuar actos caritativos sin ni siquiera ver el rostro de nuestro prójimo.

Entonces para ser caritativamente responsables debemos entender que no cualquier persona puede ser artista, del mismo modo que ensayamos para el próximo encuentro deportivo con nuestros compañeros de equipo tenemos que cultivar una virtud llamada filantropía, que no es otra cosa que el amor a la humanidad. Cuando entendamos lo que es este sentimiento, entonces podremos darnos cuenta que la para ser caritativo se necesita talento. Lo bueno de la caridad es que es un talento posible de cultivar sin otro ejercicio que la filantropía.

Autor: VMRM

jueves, 23 de diciembre de 2010

RELEXIONES SOBRE LA EDUCACION




A propósito del año de la docencia, extracte la siguiente nota, de un seminario sobre la educación, en una logia del valle de Santiago.
Para educar hay que saber. Un ciego no puede guiar los pasos de otro ciego. La pregunta es,
¿Cuánto vale el conocimiento que usamos para educar?
En medio del complejo mundo globalizado, lo complicado, es determinar los fines y objetivos. Ya que la crisis y disparidad económica-social contemporánea, hace necesario replantearse, y fijar y apoyarse en valores estables y su análisis depende, entre otras de las siguientes preguntas, ¿Cómo estamos?, ¿Hacia dónde vamos?, ¿Por qué y para qué?
Al hombre hay que educarlo en el respeto del hombre. Hay que crear en el, un antropocentrismo elemental, que a la larga es la base de toda civilización. La educación debe conducir a un mundo elevado, basada en valores donde sobresalga la libertad.
La educación también libera al hombre de su mundo inconexo, aislado y sumergido en el curso sin sentido de su crecer meramente natural.
Pero, para dar forma al educando, hay que preguntarse, ¿Qué es el hombre?, ¿cómo debe ser su estado su estado natural, social y moral?, ¿La educación violenta la naturaleza del hombre, o es sólo un benévolo estimulo que respeta su ser originario?
¿De dónde saca la generación formadora el derecho de ejercer influencia en la nueva generación? ¿La generación formadora tiene la capacidad de avizorar el futuro?
“No aprendemos para la vida, sino para la escuela” SENECA
La educación implica un cambio del saber y del espíritu e integración del individuo con la sociedad.
El profesional debe educarse para lograr una cosmovisión más amplia. Un individuo abierto a los demás, que ejerce la cooperación, que es la base de la fraternidad y del humanismo, que se perdió con el pensamiento materialista e industrialista del siglo XIX.
Las condiciones actuales, con muchos problemas, pero, con ventajas inmensurables, que no tenían nuestros antepasados, me refiero al adelanto científico, al conocimiento tecnológico, y la cantidad de conocimientos acumulados, por miles de años, lo que se le llama “herencia social”; nos da un impulso, que nos lleva, desde aquí hacia el futuro. Y dependerá de instituciones como la nuestra, de guiar en el momento adecuado, a las instituciones encargadas de impartir educación. No descuidando, también nuestros centros logiales, en que la docencia es la base del crecimiento, y camino a la perfección.

lunes, 13 de diciembre de 2010

EL SOLSTICIO Y LA ORDEN


Los solsticios en la masonería

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Las culturas antiguas tenían particular respeto y dedicación a la astronomía y de manera especial al Sol, a cuyo estudio y ofrenda dedicaron gran cantidad de sus templos. Por ello se les daba a los solsticios especial atención, puesto que son precisamente los momentos del año cuando el sol llega a sus puntos más lejanos de oscilación entre el Sur y el Norte, en junio (Cáncer) y diciembre (Capricornio) ; es decir, en el momento que en el Astro Rey tiene su máxima declinación meridional (al sur) o septentrional (al norte), aparentando detenerse (de ahí el termino latino Sol – Stitium) para iniciar su camino pendular de regreso hacia el otro extremo.

Desde las épocas más remotas y prácticamente en todas las civilizaciones se han festejado las fechas en que se presentan los solsticios: en Roma, se dedicaban al Dios JANO, representativo del Sol, quien presidía los comienzos, las iniciaciones (en latín INITIUM, INITIARE) y en particular el ingreso del Sol en los dos hemisferios celestes.

El mito de Jano aparece en las tradiciones gnóstica e iniciática de la más remota antigüedad, erigiéndose en uno de los símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada. Para entender la trascendencia de la adopción de este mito en la Francmasonería, hay que tener presente que el mito solar, modelo a escala de la magna dinámica del Logos en el Universo, es uno alrededor de los cuales gira integralmente la estructura simbólica masónica.

En cuanto a la recurrencia de la tradición juanítica primitiva con el esoterismo cristiano, cabe señalar una estrecha relación, manifiesta en no pocos textos bíblicos, entre Jesús, nacido en el solsticio de invierno y Juan Bautista, celebrado en el solsticio de Verano, relación disuelta por razones teológicas muchos siglos después del inicio de la era cristiana, transponiendo esta relación de Jesús con Juan Bautista a Juan Evangelista.

El cristianismo, conocido receptáculo de las doctrinas anteriores a ella, adaptó la tradición Juanítica primitiva y la asimiló a la mitología Crística, ocupando un lugar preponderante al anular las fiestas “del asno” en verano y las “saturnales” de invierno para cambiarlas por las fiestas de San Juan Bautista y San Juan Evangelista, respectivamente. En la Edad Media el ya entonces San Juan de los cristianos fue adoptado como “santo patrón” de los Collegia Fabrorum de artesanos y luego de los constructores, masones operativos, de donde pasó a la masonería especulativa desde su mismo surgimiento, a principios del Siglo XVIII.

Desde entonces y hasta la fecha, la Francmasonería asimiló a Janus dentro de su estructura simbólica y celebra en su honor las fiestas de Solsticiales, que como marcan algunos ceremoniales alusivos. Aquí nos sale al paso una pregunta: ¿Por qué dicen pertenecer a una Logia de San Juan?.

Desde el punto de vista Histórico, según una acreditada versión a la que hacen referencia varios autores masónicos, la utilización material del término “Logia de San Juan” dentro de la Mas:. se remonta al tiempo de las Cruzadas, cuando algunos caballeros masones se unieron a sus similares de la Orden de San Juan de Jerusalén, mejor conocidos como Templarios, por lo que en un gesto de solidaridad con los principios de estos últimos, fue aceptado por los primeros. Se cuenta que de ahí en adelante todas las logias se llamaron “Logias de San Juan”. Tal vez en forma sincrónica San Juan fue también tomado como patrono por parte de las corporaciones que ya señalamos.

No obstante esta explicación, que pudiera ser satisfactoria y suficiente a los ojos profanos, deja en los practicantes del Arte Real un hueco que requiere ser llenado al abrevar unas cuantas gotas del vasto manantial de la ciencia sagrada tradicional. He aquí algunos hallazgos:

El nombre JANUS o JANO tiene un parecido muy singular con el de JUAN y no es por casualidad que éste fue puesto por la tradición judeocristiana en el exacto lugar de aquel.

Filológicamente el nombre JUAN, en Hebreo Johan, en Griego Joánes, en Persa Jehan, en Salio Jánes, en Francés Jean, en Inglés John, en Alemán Johann, tiene por radical la voz semítica JAN.
También tiene una estrecha relación con el dios GANESA, el “señor de las dos vías” de la tradición hindú.

Ahora bien, si tomamos el nombre hebreo JEHOHANNAN, resulta que su traducción es “Agraciado o favorecido de Dios”, es decir, iluminado, iniciado. Por lo tanto el hecho de reconocerse como hermano o discípulo de Juan dentro de nuestra organización es de lo más correcto, dado nuestro carácter iniciático y tendiente al perfeccionamiento.

Jano y el Tiempo:

Por otra parte, desde un aspecto temporal, la imagen de Jano se interpreta habitualmente como símbolo del pasado (el perfil de un viejo) y el porvenir (el perfil de un joven). Interpretación correcta, aunque incompleta, dado que entre el pasado que ya no es y el porvenir que todavía no es, está un tercero y verdadero rostro de Jano, invisible, que mira el presente, que en la manifestación temporal no es sino un momento inasequible. No obstante, en la manifestación trascendente del espacio-tiempo es eterno, contiene toda la realidad. Este tercer rostro corresponde en la tradición hindú al tercer ojo de Shiva, invisible también y simbólico del “sentido de la eternidad”, cuya mirada por un lado reduce todo a cenizas, destruye todo lo manifestado, pero por otro, cuando la sucesión (línea) se convierte en simultaneidad (círculo), ve todas las cosas que moran en el “eterno presente”.

Así, Jano, igual que Shiva, es “señor del triple tiempo” y al mismo tiempo “señor de la eternidad”. Por su parte y en este mismo sentido, desde el punto de vista del esoterismo cristiano, el Cristo domina el pasado y el porvenir; coeterno con su Padre, es como él, “el antiguo de los días” (“in principium erat verbum”, como dice San Juan, con lo que Jano se asocia simbólicamente al Verbo Eterno) y al mismo tiempo quien vive y reina en el futuro “por los siglos (ciclos) de los siglos (recurrencia eterna)”. Pero cabe señalar que el “Señor de los Tiempos” obviamente no puede estar sometido al tiempo, igual que como dice Aristóteles, el principio del movimiento universal es necesariamente inmóvil.

Etimológicamente, la palabra Juan se relaciona con el vocablo latino JANUA, en castellano “puerta”, de donde a su vez deriva la palabra JANUARIUS o enero, inicio. En este contexto, es interesante resaltar el significado de puerta lo tiene también la letra griega “Delta”, que tiene la forma de un triángulo, forma empleada por los antiguos para el diseño de las puertas de acceso a los templos iniciáticos.

JANO representativo del ideal iniciático, simboliza, al igual que el Delta griego, la puerta de entrada a la verdadera iniciación e indica perfectamente que en la Mas:. tenemos y tomamos a nuestros viejos usos y costumbres como Piedra Fundamental del desarrollo de nuestras actividades; pero en lugar de estancarnos viviendo del pasado, debemos y tenemos la obligación de utilizarlas con miras al futuro para ser mejores y hacer mejoras en beneficio de nuestras familias, de nuestra comunidad, de nuestra nación y del mundo.

De tal forma, la expresión “Logia de San Juan” –Logia del Sol, de la Luz creadora-, viene a ser el apelativo de toda asociación de “Iniciados”, es decir, de seres humanos que transitan en el camino hacia la auto trascendencia mediante la Iniciación, término que aplicado en su sentido más general se emplea para designar a todos los que han sido admitidos en los misterios iniciáticos y más perfectamente, según el propio Magíster, aplicado “a los verdaderos hermanos de San Juan: a los maestros de la sabiduría que constituyen la gran Logia Blanca, la más justa y perfecta Logia de San Juan en la cual debemos buscar la inspiración y el origen profundo y verdadero de nuestra Orden”.

Janus y los Solsticios.-

Como sabemos, los cuatro extremos de la logia representan a los puntos cardinales. Cada uno de ellos está en correspondencia con uno de los elementos vital y una estación y por ende, con los equinoccios y los solsticios: El Solsticio de Invierno al Norte; el Equinoccio de Primavera al Oriente; el Solsticio de Verano, al Sur; y el Equinoccio de Otoño al Oeste.

En el Perú, en la Tradición Andino tiene un significado especial, siendo preciso desarrollarlo en un capitulo especial; por otro lado, como en muchas de las ciudades capitales latinoamericanas, se puede observar esta misma disposición, al encontrarse el Templo Mayor al Oriente, el Palacio de Gobierno (sede del gobierno) al Norte; al Sur las viviendas y los comercios al Occidente, el Gobierno Municipal (no necesariamente) .

Si el simbolismo solar tiene una relación evidente con el día, el simbolismo polar lo tiene de manera equivalente con la noche.

La noche no representa entonces la ausencia o privación de la Luz, sino su estado primordial de “No Manifestación” . Así, si la culminación del sol visible o “material” (manifestado) ocurre al medio día, la del sol “espiritual” se ubica simbólicamente a la media noche. Por eso antiguamente se decía que los iniciados en los grandes misterios “contemplaban el sol a media noche”.

El amanecer y el atardecer, son intermedios del medio día y la media noche y forman conjuntos simbólicos similares entre sí; Alba y ocaso corresponden respectivamente al oriente (primavera) y al poniente (Otoño). Así, dentro de logia hay un doble transcurrir horizontal de oriente a poniente y vertical de norte a sur cuyos ejes confluyen precisamente en el Ara, justo al Centro de la Bóveda Celeste, donde se ubica en Estrella Microcósmica o Polar, de la que pende la plomada en la Mas:. Operativa.

De ahí que en la Masonería Operativa, en el Hemisferio Sur, la marcha Masónica en el Tem:. se realiza de manera cíclica, contrario al sentido de las manecillas del reloj (Siguiendo el recorrido solar) -poniente – sur – oriente – norte-; (en el Hemisferio Norte, el recorrido es en el sentido de las manecillas del reloj. Sin embargo, en el Hemisferio Sur, la masonería especulativa, se apega a la tradición (Marcha), pero no a la razón)

Para los Latinos como para los Hindúes, el ciclo anual constituye una representación en miniatura del grande y eterno ciclo cósmico, de la Manifestación Universal. Se divide en dos mitades anuales: una ascendente (invierno-verano) y otra descendente (verano-invierno) , cada una de las cuales se “abre” en su respectiva “puerta” (Janua) solsticial.

El Jano Rebis.-

Un antiguo emblema encontrado por Charbonneau en un libro litúrgico manuscrito del siglo XV que constituye el cierre de la hoja correspondiente al mes de enero (Januarius), muestra al Cristo con los rasgos de Jano. Se trata de un medallón en cuya parte superior se encuentra el monograma IHS con un corazón sobrepuesto y en la parte inferior el busto de un Jano andrógino (!), a la manera del Rebis alquímico, con un perfil masculino (Ianus, Jano, Juan, dios solar) a la izquierda y otro femenino (Iana, Diana, diosa lunar) a la derecha. Lleva en la doble cabeza una corona y sostiene en la mano masculina un cetro y en la femenina una llave.

La corona aquí, es símbolo del triunfo de la unidad de lo “no manifestado” , que reina sobre la dualidad de lo “manifestado” ; la elevación de lo trascendente sobre lo espacial-temporal.

El Cetro de Plata de la mano masculina de la izquierda, es emblema del poder Real, Temporal (solar) y la Llave de Oro de la mano femenina de la derecha, símbolo del poder Trascendental, Sacerdotal (polar).

Las Llaves de Jano:

La llave (clavis, clave) está relacionada al simbolismo de una herramienta ritual, el clavo (clavus). En el simbolismo cristiano las dos llaves de Jano encuentran su similar en los dos clavos de las manos de Jesús Crucificado, que señalan los extremos simbolizados por el ladrón bueno y el ladrón malo, los ejes solsticiales colocándose arriba y al centro el Cristo (Sol) en el equinoccio de primavera.

La llave como el clavo, tiene el poder de sujetar o liberar, de atar o liberar, poseen el secreto alquímico del Solve y Coagula propio a la naturaleza de todas las cosas (la piedra llave o clave de las iglesias góticas).

En el caso del significado de los solsticios como dos puertas, cabe decir que no se trata de una de entrada y otra de salida sino mas bien de dos salidas distintas: una del mundo profano, la otra de la oscuridad germinal (lo no manifestado) hacia la luz iniciática (el Avatâra, el nacimiento del Cristo, lo Manifestado) .

Una vez que se ha traspasado una puerta no se puede regresar por el
mismo camino ni salir por ella.

Tanto el Cetro como la Llave son en su sentido más profundo llaves, pues una y otra abren las puertas solsticiales: Ianua Inferni (solsticio de verano) y Ianua Coeli (solsticio de invierno), que son los dos puntos extremos al sur y al norte donde se detiene aparentemente el sol en su marcha por el ciclo anual. De hecho, el término mismo “solsticio” tiene ese sentido de “detención del sol”.

Estas llaves que tiene en cada una de sus manos esta divinidad, son en conjunto el símbolo de la Tradición; una de ellas abre el pasado, la otra el futuro. De ahí que en masonería Jano sea igualmente el emblema de los Landmarks, o antiguos límites, leyes no escritas y fundamentos constitutivos y universales de la Orden, los que junto con las festividades solsticiales masónicas, nos indican que debemos estudiar y practicar los principios y normas establecidos desde el origen, concentrando nuestros esfuerzos en el presente para construir el porvenir.

El tercer Jano invisible es entonces el “Portero” (Ianitor) que abre y cierra las puertas solsticiales, es el Ganesa Hindú, el “Señor de las dos vías”. Por eso Jano también era el Dios de las Iniciaciones (InIre, ir hacia adentro, entrar). La raíz latina y sánscrita “I” o mejor puesto por los pitagóricos con la letra ” Y “, produce la palabra “Yana (vía, camino), muy cercana al termino Ianus (“Yo soy la vía”, afirma bíblicamente Jesús. Véase otra correspondencia de las que señalábamos al principio) y similar al termino extremo oriental “Tao”.

Janus en Logia.-

Nótese en la forma de la letra ” Y ” esta cualidad dual que indistintamente surge de la Unidad (yendo hacia arriba) o desemboca en ella (conduciéndose hacia abajo). La letra ” Y ” es Hércules entre la Virtud y el Vicio; es el Iniciado entre las CCol:. J\ y B\; es el “Árbol de dos ramas”, el Árbol del Conocimiento, cuyo sinónimo o complemento también lo encontramos en el Tau.

De hecho estos atributos del Jano de la izquierda y el de la derecha, se sintetizan y asumen en la figura de Melquisedec (San Pablo, Epístola a los Hebreos, VII, 3) y luego por transposición, en el Cristo mismo (otra relación Juan – Cristo).

Dentro del Templo Masónico tenemos un conjunto simbólico polar – solar digno de ser estudiado con detenimiento:

Desde el punto de vista Solar, el no nacido, colocado en el Occidente, al centro de las columnas solsticiales (equinoccio de Otoño) Norte (invierno) y Sur (verano), mira a través del Ara (centro, eje) al Ven:. M:. (el Sol), colocado en el Oriente en su punto intermedio o central (equinoccio de primavera).

Desde el punto de vista Polar, el neófito circula dentro del templo como los signos zodiacales (12 Columnas) alrededor de la estrella polar (Ara) en su recorrido eterno por los cuatro puntos del espacio y del tiempo.

JANO, CANCER Y EL SOLSTICIO DE VERANO:

Si se reparte a los signos del zodiaco en los 4 trígonos elementales (representados en los 12 bueyes del Mar de Bronce, de profundo contenido astrológico), el Símbolo de Cáncer corresponde al “fondo de las aguas”, en sentido cosmológico, al medio en que están depositados los embriones del mundo manifestado, correspondientes en el orden macro cósmico al embrión del logos, al “Huevo del mundo”.

El signo de cáncer es domicilio de la Luna, cuya relación con las aguas es estrecha, y al igual que ellas representa el principio pasivo y plástico de la manifestación, la esfera lunar es propiamente “el mundo de la formación”, el mundo de la elaboración de las formas en el estado sutil, punto de partida de la existencia individual.

En el símbolo astrológico de cáncer, se ve el germen en estado de semi desarrollo que es precisamente el estado sutil, el prototipo formal cuya existencia se sitúa en el dominio psíquico o“mundo intermedio”. Su figura es la de la “U” sánscrita, elemento espiral que en el ákshara o monosílabo sagrado “OM”, constituye el punto intermedio entre el punto (M) y la no manifestación principal la línea recta (A) que representa el desarrollo completo de la manifestación en el estado corpóreo.

El símbolo de cáncer es doble: sus dos partes se sitúan en posiciones inversas, representativas de los complementarios, de manera idéntica al Tai Chi (yin-yang), representativo de las revoluciones cíclicas, al igual que las dos serpientes espirales del caduceo hermético; del cielo y la tierra; de los dos hemisferios del “Huevo del mundo” (las dos mitades del huevo de Leda, del huevo del Cisne, de la Serpiente); las dos mitades del andrógino primordial.

Transpuesto al esoterismo cristiano, la parte superior del símbolo de cáncer es el Arco Iris (restablecimiento del orden sobre el caos y la renovación por el agua fecunda) sobre la nube (aguas superiores); y la inferior es el Arca de Noé (contenedora del germen de todo lo manifestado en el mundo objetivo) sobre el mar (aguas inferiores). Ambas figuras constituyen la representación bidimensional de la esfera del paraíso terrestre. De hecho, antiguamente el arca junto con las llaves fue uno de los emblemas de Jano.

La reunión de las dos figuras representa el cumplimiento del ciclo el símbolo del ciclo solar, por la unión de su comienzo y su fin.

El símbolo de Cáncer también vinculado al de la Concha, y ambos al de las aguas, representa el receptáculo de los gérmenes del ciclo futuro (el Veda, la Vida, el Verbo manifestado en los tres mundos) durante los períodos de “disolución exterior” del mundo.

La concha guarda, conserva dentro de sí la perla suprema, el sonido primordial e imperecedero (In principium erat Verbum), el monosílabo “AUM” cuyos tres elementos sonoros (Mâtrâ) son la esencia del Veda trino y uno. Por eso las dos partes del símbolo de cáncer se asemejan a dos orejas atentas a escuchar el Verbo, el sonido primordial (ákshara).

Otra curiosidad: la letra central de los alfabetos árabe y hebreo de 27 letras es la “Nun” (“N”) ocupa al igual que en el alfabeto latino el numero 14. De ahí derivan los nombres de Noé
(Nû) y Jonás (Yûnus, Dhû-n-Nûn, señor del pez), relacionados simbólicamente con las aguas y con el pez. De ahí la posible vinculación con la palabra Janus no sea muy lejana.