En este espacio virtual, se pretende encontrarnos, en la intimidad de nuestro escritorio, con la hermandad, sin tener que esperar el dia de la reunion, a la que en ocasiones, por deberes profanos no podemos asistir.
martes, 19 de junio de 2012
La Noética
viernes, 16 de diciembre de 2011
El misterio del tiempo
El tiempo es un misterio y más aún después del descubrimiento de Einstein, de que tiempo y el espacio son relativos; de lo cual se puede inferir que el pasado debe ocupar un lugar en algún lado y que los viajes en el tiempo serían posibles.
Cuando vemos las estrellas en el firmamento estamos presenciando lo que ocurrió en el pasado sin necesidad de emplear ninguna técnica, solamente mirando hacia arriba.
Todos experimentamos el paso del tiempo pero nadie lo conoce.
El tiempo mide la duración de la vida, de los fenómenos y de los procesos; y sin tiempo no hay nada de eso.
La vida es una sucesión de momentos presentes que duran apenas un parpadeo para convertirse a cada instante en pasado.
Pero el pasado ya pasó y el futuro todavía no llegó, sólo nos queda el presente que no es nada.
El recuerdo es el que hace que el pasado siga vivo y la esperanza crea el futuro.
Estamos capturados en el tiempo presente, porque todo lo demás no es real, porque sólo el acto de aquí y ahora es real, aunque inmediato y tan inaprensible que apenas podemos tener conciencia de él.
Como nuestra existencia depende de un pasado que es producto de la memora, de un presente que deja de serlo a cada momento y de un futuro imaginado; el tiempo parece ser una construcción mental.
Vivir en el presente es vivir en la eternidad, no en el tiempo, porque en la eternidad no existe el tiempo.
El presente es la experiencia del cambio, el pasado es el resultado y el futuro una probabilidad.
A todos nos falta tiempo futuro, pero el presente está a nuestra disposición. Sólo el tiempo presente es, el pasado y el futuro no son.
Yo soy el que soy hoy, en este preciso instante, quien fui en el pasado ya no soy ni tampoco quien seré en el futuro.
El presente es la única prueba de nuestra existencia real.
¿Quién soy yo sin el tiempo, sin mi pasado y sin mi proyección en el futuro? No soy nada.
Somos seres de tiempo no de eternidad, porque tenemos conciencia.
Los animales viven la inmediatez porque no tienen conciencia de sí mismos. Es el hombre el que crea el tiempo como medida humana de duración.
Kant dice que el tiempo es una forma “a priori” de la sensibilidad, antes que una realidad objetiva en sí. Una cualidad del sujeto.
No es el tiempo el que pasa, somos nosotros los que pasamos.
Aunque el presente es lo único que es, no podemos ignorar nuestra memoria ni nuestra imaginación o voluntad.
El presente es la oportunidad de la acción, del pensamiento, de la memoria y de la esperanza; es vivir de verdad.
Fuente: “Invitación a la filosofía”; Andre-Comte-Sponville, Paidós.
martes, 4 de octubre de 2011
EL MITO
El Mito
El mito es una narración que describe algo fantástico y fabuloso acontecido supuestamente en un pasado muy antiguo y remoto, cuyo origen no se puede precisar.
Puede tratarse de epopeyas o hechos heroicos que explican el inicio de la historia de un pueblo, el principio del mundo o de la humanidad.
Estos hechos pueden incluir fenómenos naturales que suelen ser presentados en forma alegórica.
Es frecuente que los mitos representen la personificación de acontecimientos ocurridos o de cosas que afirman existieron.
Cuando un mito es alegórico presenta dos aspectos: uno de ellos es ficticio y el otro real.
El aspecto ficticio es una leyenda que en realidad no ha ocurrido; pero el real, de alguna manera sí pudo haber acontecido.
El relato del mito refleja lo que podría haber ocurrido si la realidad coincidiera con lo que los seres humanos esperan.
El logos fue posterior al mito, sin embargo con frecuencia la narración mitológica acompaña a la verdad filosófica.
Platón utilizó al mito para expresar verdades que escapan al razonamiento y no puede apartarse el mito de la doctrina platónica, porque quedarían eliminadas la teoría del mundo, del alma y de Dios y parte de la teoría de las ideas.
Para Platón, el mito es más que una opinión, porque a la vez permite expresar el devenir.
El contenido explicativo de los mitos captó particular atención entre los pensadores de la antigüedad y de la Edad Media; pero fue a partir del Renacimiento en que se volvió a poner el acento en lo que ya se había tratado en la antigüedad, que era el problema de la realidad y de la verdad de los mitos.
Los autores modernos, en su mayoría, no tuvieron en cuenta a los mitos por no considerarlos dignos de mención; sin embargo, a lo largo de la historia pudieron darse cuenta que tal vez fueron relatos falsos pero que también pueden ser verdaderos en algún otro sentido, como por ejemplo, que fue una creencia que existió en la historia, o sea que representan una verdad histórica.
En la época contemporánea, el mito es considerado un elemento posible e ilustrativo de la historia de la comunidad humana.
No es un objeto empírico para investigar ni se trata de un hecho histórico de algún Absoluto, representa la forma de una conciencia, el modo de ser, o sea la conciencia mítica.
El principio de esta conciencia se puede investigar a través de un modo de análisis que no es ni metafísico ni empírico, sino en un amplio sentido epistemológico.
Sin embargo, como la conciencia mítica es a la vez una de las formas de la conciencia humana, el estudio de los mitos revela la estructura de esa conciencia.
De este modo, lo que se puede investigar es la función que tiene el mito en la conciencia y en la cultura.
Los seres humanos necesitan crear mitos porque es una necesidad de la conciencia cultural.
El mito representa el supuesto cultural sobre el cual se apoya la cultura; es la estructura mental que modela e inspira la conducta.
Fuente:”Diccionario de filosofía abreviado”, José Ferrater Mora.
jueves, 28 de julio de 2011
La evolucion de la conciencia
Si la teoría evolucionista de Darwin es aceptada por la ciencia para explicar el origen de las especies, entonces, en el caso del hombre, no es la supervivencia del más apto lo que hay que esperar para asegurar la continuidad de la especie, porque eso es lo que ha llevado al mundo al estado en que está; sino la supervivencia del más sabio, mediante la evolución de su conciencia.
En la entrevista realizada por Mariam Jasionowski para la revista Uno Mismo, al Dr. Deepak Chopra, uno de los referentes más destacados en el tema de la evolución de la conciencia; recomienda aceptar la incertidumbre del mundo actual, aunque nos enfrente a problemas cada vez más difíciles de resolver y nos haga sentir inseguros y vulnerables.
Para poder seguir adelante necesitamos retroceder en el tiempo y recurrir a la antigua sabiduría de nuestros antepasados, que rescataban el valor de la espiritualidad que hoy se ha perdido.
Agrega Chopra, que los temas que hoy preocupan y enferman al hombre fueron provocados por él mismo y que sólo la evolución de la conciencia podrá salvar al hombre de si mismo, si desarrolla una capacidad más profunda de entendimiento, una visión más clara, una mayor intuición, imaginación y creatividad; y se da cuenta de que la realidad es una unidad, que todo está íntimamente relacionado y que todos formamos parte de ella.
El hombre ha perdido la unidad entre su propia biología y el medio ambiente, se ha separado de la naturaleza, se siente fragmentado y se ha identificado con sus roles. Desde esa perspectiva y enceguecido por su vida mundana, no tiene conciencia de que todo está interrelacionado, que la realidad es un todo inseparable en el que él también está incluido, e ignora su dimensión espiritual, que es el nivel en el que se experimenta la universalidad.
Nuestro cuerpo físico evoluciona para adaptarse al medio ambiente; la neurociencia ya ha comprobado la plasticidad que tiene la red neuronal del cerebro para modificarse, reestructurarse y regular conscientemente la información genética cambiando con cada experiencia nuestro cerebro y nuestro cuerpo.
Deepak Chopra nos dice que la meditación, que representa un estado de máxima concentración, puede cambiar las conexiones neuronales e intervenir en la manifestación de los genes, dándonos la posibilidad de reinventarnos a nosotros mismos.
El potencial humano surge de una mayor introspección, de la posibilidad de relacionarse con los otros con amor y compasión, de ser generoso, de ser capaz de cuestionarse sobre los grandes enigmas de la vida; quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos; y aunque no sepamos las respuestas, si sabemos observar, es la misma vida la que nos las irá revelando.
Afirma el Dr. Chopra que para poder hacer un examen de conciencia hoy en día se puede prescindir de un maestro espiritual porque sólo se necesita tener una mente tranquila y eso está al alcance de todos; y que del caos actual en el que está sumergido el mundo es de donde surge la creatividad y la conciencia de la conexión con el todo, que es lo que permitirá la superación de cualquier condición, tanto religiosa como racial.
Algunos líderes mundiales ya son un ejemplo del cambio aunque aún existen los que se aferran a los viejos paradigmas.
Cada vez se hace más evidente que hay una sola inteligencia en el universo, en la evolución, en la mente, en el cerebro, en la conciencia y en los genes y una mayor conciencia de que esto es lo que nos une.
Son el egoísmo, la ferocidad para defenderse y el miedo al aislamiento y a la muerte los factores que llevan al hombre hacia su propia destrucción.
sábado, 25 de junio de 2011
Condicionamiento o Conciencia
El condicionamiento social, las creencias y la vida automática, hacen perder la libertad, al poner el empeño en cumplir con las expectativas y al identificarse con el rencor, el resentimiento y el odio que sienten los demás; porque las ideas de otros pueden perturbar la vida cuando se las deja penetrar en la conciencia.
Liberarse de los condicionamientos y mantener una convicción firme es la actitud que puede evitar que el pensamiento de los otros afecte la conciencia, produzca bloqueos, amargura, quite la esperanza y el deseo de crecer y de vivir.
Cada uno puede construir su propia realidad que puede ser un paraíso o un infierno; porque algunos parecen poner todo su empeño en crear vidas miserables mientras que otros pueden vivir vidas sublimes, repletas de amor, de relaciones sanas y de buenos pensamientos.
La posibilidad de elegir es de todos y depende de la manera de pensar.
Brian Weiss nos dice que el amor no es algo abstracto sino algo concreto, porque es conciencia creadora. El que ama tiene una vida feliz pero el que tiene resentimiento, odio o se siente culpable no puede ser feliz.
Mi cuerpo sana cuando me río de mis propias limitaciones, de mis miedos, de mis bloqueos.
La inspiración hace que surjan nuevos talentos y permite reconocer que se puede ser la persona soñada.
El hombre ha nacido para ser feliz pero no lo puede creer, porque su conciencia, que es el espíritu encarnado en su cuerpo, ha olvidado y tiene que recuperar la memoria perdida.
Son los pensamientos los que interfieren para hacernos creer que solo somos un cuerpo. La conciencia es el observador y si no pensamos en el sentido de la vida estamos destinados a repetir historias.
La alimentación también influye en nuestra personalidad, en nuestro carácter y en nuestra salud y también todos nuestros sentidos; porque somos lo que comemos, lo que miramos, lo que escuchamos y lo que sentimos.
El ser humano es el vehículo que puede transformar lo malo en bueno, lo sucio en limpio, lo degradante en constructivo cuando se decide a ser el protagonista de su vida. Sus creencias y sus pensamientos se vuelven realidad, pero todo lo malo que proyecta vuelve multiplicado.
Cuando cambia la forma de ver el mundo, el mundo también cambia y la fe es la posesión anticipada de ese milagro.
Atraemos situaciones afines a lo que hemos pensado o vivido y solo si cambiamos de polaridad y tenemos coraje podremos cumplir nuestro destino.
El que desea estar sano tiene que estar dispuesto a evitar todo lo que lo enferma y atreverse a ser él mismo; porque el hombre no tiene límites pero es también el que crea sus límites.
Vivir mejor es siempre seguir adelante sin mirar atrás, conectados con la totalidad y enfocados en el propio desarrollo personal genuino.
No podemos culpar a nadie, somos responsables de nuestra vida y el perdón es lo que nos permite ser protagonistas de la existencia.
El ruido lo provocan las ideas y los pensamientos de los demás mientras el silencio es la oportunidad que tenemos para escucharnos a nosotros mismos.
lunes, 9 de mayo de 2011
Qué es la Conciencia
La conciencia es la capacidad del espíritu humano de reconocerse a si mismo y de darse cuenta de lo que experimenta.
Es el conocimiento interior exacto y reflexivo de lo que es bueno o malo y tiene un doble significado:
1) la capacidad de reconocer lo existente fuera del yo y los estados del yo.
2) la capacidad de captar los valores éticos (bien y mal) llamada conciencia moral.
El primer significado se puede subdividir en
1) psicológico o sea, el darse cuenta de las modificaciones del yo debido a lo externo a él.
2) epistemológico, en el sentido de que lo primero es el conocimiento de la conciencia
3) metafísico, o sea la realidad anterior a la conciencia psicológica y epistemológica
La interpretación histórica de la conciencia requiere tratar el problema de la intencionalidad.
Existen dos tendencias, los que sostienen el carácter intencional de la conciencia con referencia a un objeto y los que lo rechazan.
La primera es la cosificación de la conciencia, por ejemplo los griegos, la segunda enfatiza su carácter funcional.
Kant distingue entre conciencia empírica y conciencia trascendental, que es la conciencia moral que juzga lo que es ético o no mediante juicios.
Fichte convierte la conciencia trascendental de Kant en conciencia metafísica.
Hegel propone que la conciencia es el primer estadio del Espíritu Absoluto, el segundo estadio es la autoconciencia y el tercero el Espíritu.
Para Brentano la conciencia es intencionalidad, referida a un objeto, mientras que para Husserl, influido por Descartes y por Brentano, considera a la conciencia como un yo puro temporal e histórico.
Sartre por su parte, siguiendo a Husserl, acepta la intencionalidad de la conciencia y señala la diferencia entre la conciencia y las cosas, negando la relación causal entre ellas y afirmando su libertad.
Para Dilthey el Ser de la conciencia es la historicidad y la totalidad.
Bergson opone la materia a la conciencia, admitiendo que tienen el mismo origen, la materia por su carácter de necesidad y la segunda por ser libre, por medio de la memoria y la anticipación.
Para Marx, el factor determinante de la conciencia es la realidad y para Lenin, que sigue su misma línea de pensamiento, la conciencia es el reflejo de la realidad.
Mach no acepta el dualismo conciencia-realidad y considera que ambas son aspectos del mismo Ser.
William James niega la existencia de la conciencia y propone que existe una experiencia pura que tiene dos funciones: una la conciencia y otra las cosas.
Para Sócrates, la conciencia es la voz del demonio familiar que señala cuando hay que abstenerse de actuar.
Los estoicos consideran que la naturaleza es la voz racional de la conciencia y Santo Tomás de Aquino la concibe como el espíritu que establece lo que es justo e injusto.
Para la filosofía oriental, la conciencia es la que decide, cuando hay lucha moral, si hay que obrar o abstenerse. Es la capacidad de reconocer el error o la verdad, la voz que nos advierte, nos previene y nos impulsa a hacer lo correcto.
El resultado del error es el malestar y la acción correcta y el comportamiento virtuoso proporcionan alegría y equilibrio. El egoísmo y la debilidad son los enemigos que sofocan la conciencia.
La adherencia a la verdad y el deber equivale a una conciencia tranquila, se puede dormir bien, se vive mejor, proporciona serenidad y felicidad y aleja la preocupación y los conflictos.
La conciencia es la voz de la sabiduría.
jueves, 17 de marzo de 2011
CAMARAS DE VERANO
Con gran fervor y entusiasmo, se dieron comienzo a las cámaras de verano de la jurisdicción Concepción, el martes 1 de marzo, donde en forma ejemplar, se dieron cita en el templo reparado, una gran cantidad de asistentes, que colmaron las columnas, con un muy buen trabajo, decorado con múltiples comentarios de los asistentes. Dirigió Fraternidad N° 2, que cumplió a cabalidad su objetivo. un buen comienzo, para un año de recuperación, sanación; para avisorar el futuro, con un trabajo incesante en el presente. Salud-fuerza-unión.